La escultura fue descubierta en 1971 y es una pieza excepcional: está elaborada con barro sin cocer, recubierta con estuco y conserva restos de pintura. Representaa Mictlantecuhtli, el gran señor de los muertos, sentado sobre un trono. Su cuerpo aparece descarnado, salvo las piernas, y lleva un elaborado tocado en el que destaca un murciélago, animal relacionado con el inframundo. También porta orejeras, pectoral y maxtlatl, mientras que a ambos lados aparecen cráneos y restos de pintura mural.
Lo más extraordinario es que la escultura no fue encontrada de manera aislada. Formaba parte de un complejo funerario, donde las esculturas estaban acompañadas por enterramientos y ofrendas. El conjunto incluía un osario asociado con alrededor de un centenar de figurillas de barro, entre ellas las famosas “caritas sonrientes” y las llamadas “Señoras de la Tierra”, además de otros objetos rituales.
Hoy permanece in situ, protegida por el Museo de Sitio de El Zapotal.